Mitómano o mentiroso patológico
Descubriendo al mitómano: características, definición y lo que realmente ocultan sus mentiras
En este artículo, exploraremos en profundidad la mitomanía, un comportamiento complejo y desafiante que consiste en mentir de manera compulsiva o patológica. Conoce las diferencias entre las mentiras ocasionales y la mentira patológica, cómo reonocer a un mitómano y qué esconde un mentiroso patológico.
¿Qué es ser mitómano?
Escrito por Psic. Rogelio Argüello S.
Ser mitómano consiste en mentir de manera habitual y compulsiva. La persona mitómana inventa historias y hechos falsos, a veces sobre eventos sin ninguna importancia, cambia las versiones de sus propios relatos e incluso pueden continuar firmes en su mentira a pesar de ser descubiertos o confrontados con la verdad. Estas mentiras suelen ser elaboradas y bien pensadas, al punto que el mitómano puede llegar a creer en ellas.
Aunque la mitomanía no ha sido reconocida oficialmente como trastorno mental independiente por la comunidad de profesionales de salud, sí está documentada su relación con trastornos de la personalidad, como el trastorno narcisista o el trastorno antisocial, entre otros.


Diferencia entre mentira ocasional y mentira patológica

Una mentira ocasional puede tener un objetivo tangible, como por ejemplo evitar lastimar a alguien con un comentario directo, o simplemente ocultar un pequeño error u omisión para evitar incomodidad o tensión en la relación con el otro. O también alguien puede decir que llegó tarde por el tráfico cuando en realidad se quedó dormida. Estas mentiras son esporádias y están motivadas por situaciones específicas.
En cambio, la mentira patológica de un mitómano no parece tener sentido a simple vista. Un mitómano puede mentir sobre algo insignificante, como afirmar haber visto una película que no ha visto, o sobre asuntos más significativos que afectamente profundamente sus relaciones. Por ejemplo puede invitar logros profesionales o llevar una doble vida amorosa y ocultarlo sin vergüenza.
La mentira patológica puede tener una finalidad más compleja y dañina, especialmente en personas con trastornos de la personalidad. Un narcisista, por ejemplo, puede mentir para confundir y manipular, haciendo dudar a la víctima de su propia percepción de la realidad y cordura, en un esfuerzo patológico por mantener el control y la admiración.
En el caso de una persona con trastorno límite de la personalidad (TLP), las mentiras pueden estar más bien relacionadas con una intensa necesidad de estabilidad y seguridad emocional. Pueden surgir en situaciones de alto estrés o miedo al abandono, no necesariamente con la intención de manipular, sino como un mecanismo de defensa o una forma de enfrentar el miedo a la pérdida.

Tabla de diferencias entre mentiras ocasionales y mentiras patológicas
| Característica | Mentiras ocasionales | Mitomanía | ||
|---|---|---|---|---|
| Motivación subyacente | Situaciones específicas y concretas | Necesidades psicológicas internas y constantes | ||
| Complejidad de las mentiras | Simples y directas | Elaboradas y detalladas | ||
| Frecuencia | Esporádicas y situacionales | Constantes y habituales | ||
| Autopercepción | Consciente de la mentira, con culpa o vergüenza | Cree sus propias mentiras, no siempre consciente | ||
| Impacto en relaciones | Problemas temporales, no destruyen confianza a largo plazo | Erosiona gravemente la confianza, afecta profundamente las relaciones | ||
| Reacción al ser descubierto | Admite la verdad y se siente avergonzada | Persiste en las mentiras, inventa nuevas para sostener las originales | ||
| Asociación con trastornos psicológicos | No necesariamente relacionadas con trastornos psicológicos | A menudo asociada con trastornos de la personalidad, como trastorno límite, narcisista o antisocial |


Características del mitómano: cómo reconocerlo

A continuación te comentamos algunos signos y comportamientos que pueden ayudar a reconocer a una persona con mitomanía:
- Hay una reacción notoria al ser confrontados. Cuando al mitómano se le enfrenta con la verdad, puede reaccionar de manera defensiva o agresiva, generalmente para persisitir en su mentira, incluso inventando nuevas para sostener las originales.
- En mi experiencia como terapeuta en R&A Psicólogos, he percibido muchas veces que, en los casos de personas con rasgos narcisistas, no pueden evitar esta reacción impulsiva y a la defensiva. Las personas con rasgos narcisistas marcados son personas que no están dispuestas a ver sus propias heridas o "demonios" y tienden a proyectarlas afuera en los demás. Se convencen a sí mismas que no tienen estas heridas (de algún trauma), por lo que tienden también a controlar a los demás y evitar así ser confrontados, y para hacer que concuerden con esta visión (reactiva) de la realidad. Al ser confrontadas sobre una mentira, no solo pierden el control del entorno, sientiendose amenazados o vulnerables, también se expone y entra en contacto, aunque sea muy superficialmente, con su herida que no está dispuesta a reconocer.
- Narcisismo y grandilocuencia. Los mitómanos son personas que les preocupa mucho la imagen que proyectan ellos y los demás en un nivel muy superficial. A menudo muestran rasgos narcisistas y grandilocuentes, echándose flores constantemente y colocándose como los héroes o víctimas en sus historias. Con esto buscan admiración y atención para compensar sus inseguridades. Sus relatos suelen ser muy emotivos y exagerados, creados para impresionar y atraer atención, sin importar decir falsedades.
- Falta de coherencia y consistencia. A pesar de tratarse de mentiras muy elaboradas, la acumulación de mentira tras mentira lleva necesariamente a que las historias contadas por el mitómano contengan inconsistencias y pueden cambiar detalles cada vez que las cuentan. Es importante estar atento a estas inconsistencias, pero es recomendable también no convertirse en detective, pues esto conlleva a otros conflictos en una relación.
- Algunos mitómanos son supersticiosos. Pueden creer en elementos sobrenaturales, de buena suerte o teorías de conspiración.
- Recurrencia o patrón. Los mitómanos no mienten sola una vez. Las mentiras patológicas surgen de necesidades psicológicas internas (desde traumas a trastornos de la personalidad), lo que lleva a una repetición constante de las mentiras. Este patrón de mentir se convierte en una forma de relacionarse con el mundo, donde la verdad y la mentira se entrelazan en su percepción de la realidad.
- Falta de remordimiento. Muchas veces no muestran culpa o arrepentimiento por las consecuencias de sus mentiras, lo que puede ocasionar conflictos en sus relaciones.
- Daño en relaciones interpersonales. Las mentiras patológicas eventualmente causan disfunción en la vida de las personas, afectando tanto relaciones sociales como personales, principalmente al erosionar la confianza en los demás y llevando al aislamiento emocional y a veces físico del mitómano.
Otras señales no tan observables que pueden ayudar a identificar a una persona mitómana son:
- Las mentiras suelen ser frecuentes, de 5 o más veces por día.
- Las historias contadas son muy elaboradas y detalladas, con elementos dramáticos o fantásticos para captar atención, como afirmar haber conocido celebridades o vivido cosas extraordinarias.
- Las mentiras de los mitómanos no tienen un propósito o sentido claro o aparente: mienten indiscriminadamente sobre temas insignificantes como muy delicados.

¿Qué esconde el mentiroso patológico?
El mentiroso patológico esconde una profunda insatisfacción con su vida real y utiliza la mentira como una estrategia para crear una realidad más aceptable y menos dolorosa.
El neuropsiquiatra Boris Cyrulnik define la mitomanía como un "oculta-miseria", es decir una manera de huir de una realidad deficiente y difícil de aceptar, por dolorosa. En otras palabras, es un mecanismo de defensa contra un sentimiento de inferioridad. Las personas con tendencia a mentir patológicamente emplean la mentira para construir una realidad alternativa que les permite sentirse mejor consigo mismos y evadir el malestar que le genera su vida real.
Baja autoestima
Frente a una baja autoestima y una visión negativa de sí mismos, las mentiras proporcionan a los mitómanos una forma de obtener la admiración, atención y validación que sienten que no pueden lograr de otra manera. A través de sus historias inventadas, pueden sentirse más importantes y valorados, escapando temporalmente de la insatisfacción con su vida real.
Heridas abiertas
Al mentir, los mitómanos crean una realidad que les permite estar en contacto con sus propias heridas que han evitado atender y que no saben cómo manejar. Las mentiras permiten evadir emociones dolorosas y recuerdos traumáticos, pero se trata solo de una falsa solución. Con el tiempo, las mentiras suelen complicar aún más su situación, ya que a lo problemas no resueltos tienden a agregarse otros nuevos relacionados con los resultados de la deshonestidad y la evasión.
Necesidad de control y/o miedo al abandono
La mentira patológica puede estar ligada también a trastornos de la personalidad. En el caso del narcisismo, por ejemplo, la mentira puede esconder una necesidad de manipular la percepción de los demás para sentirse seguros y en control, y en el caso del trastorno límite de la personalidad, la mentira puede ocultar un miedo al abandono o al rechazo, o desconfianza.
Sí, la mitomanía está relacionada con el narcisismo. Hay investigaciones que muestran que el narcisismo está ligado a patrones de engaño y mentira compulsiva. Los narcisistas tienden a emplear la mentira para mantener una imagen grandiosa de sí mismos y manipular a otros para obtener admiración y atención.


Desde la experiencia en R&A Psicólogos
En R&A Psicólogos hemos tenido la oportunidad de ayudar a muchos pacientes que luchan con la mitomanía. Hemos observado que muchos que sufren de mitomanía buscan ayuda cuando las mentiras comienzan a causar daño significativo en sus relaciones personales y profesionales. A menudo, estos pacientes acuden a terapia cuando sus mentiras se han vuelto insostenibles, ocasionando conflictos constantes en el hogar, pérdida de confianza en las relaciones, en el trabajo y, en algunos casos más serios o avanzados, aislamiento social.
El pronóstico para superar la mitomanía puede ser positivo en general, pero depende de algunos factores. En casos que están asociados a trastornos de la personalidad puede complicarse y trabajarse de manera distinta, ya que la mitomanía es solo un síntoma entre otros de estos trastornos (además de que las personas con trastorno narcisista, por la misma naturaleza de su padecimiento, difícilmente buscan ayuda en general). La motivación del paciente es crucial: un deseo genuino de cambiar y trabajar tienden a tener mejores resultados. En nuestra experiencia, el enfoque cognitivo conductual, pero también el psicodinámico o psicoanálsis, son muy efectivos y dan buenos resultados en nuestros pacientes.
En mi experiencia en R&A Psicólogos, aquellos que se comprometen con el proceso terapéutico pueden lograr mejoras significativas en su calidad de vida y en sus relaciones. La recuperación es posible y la terapia ofrece las herramientas necesarias para reconstruir la confianza y vivir de manera más honesta y plena.
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Referencias
- https://www.gob.mx/sipinna/articulos/violencia-en-el-noviazgo-no-es-amor-no-es-amistad?idiom=es#:~:text=De%20acuerdo%20a%20datos%20de,%25%20sexual%20y%2015%25%20f%C3%ADsica.
- https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2023/EstDiv/Divorcios2022.pdf
- https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2016_695.html#:~:text=Una%20de%20cada%20cuatro%20personas,se%C3%B1alaron%20especialistas%20de%20la%20UNAM.
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